Piensa antes de comprar
Minimizar los problemas originados por el actual modelo energético y de consumo depende mucho de nuestra actitud como consumidores.
Antes de comprar ¡piensa!
Te proporcionamos algunas claves.
- Elige el envase familiar. Es más barato y genera menos residuos.
- Compra productos naturales y a granel. Son más sanos y no pagarás una bandeja que no necesitas.
- Busca en tus productos el Punto Verde, el símbolo mediante el cual, todas las empresas envasadoras adheridas al SIG de Ecoembes, identifican los envases de sus productos garantizando que las empresas cuyos envases presentan este logotipo, cumplen con las obligaciones establecidas en la Ley 11/97, de 24 de abril, de envases y residuos de envases.
- Busca los productos que lleven la eco-etiqueta europea con el símbolo de la flor. La eco-etiqueta, que certifica un comportamiento medioambiental de alto nivel, se ha concedido a varios centenares de productos y servicios respetuosos con el medio ambiente pertenecientes a 25 grupos, como bombillas, detergentes, ordenadores y diferentes electrodomésticos.
- Consume productos de temporada y de producción local: es mejor para el medio ambiente, porque los productos cultivados en ecosistemas artificiales o invernaderos requieren una cantidad enorme de energía para mantener las temperaturas. Y transportar productos de un extremo al otro del mundo genera unas 1.700 veces más de emisiones de CO2 que transportarlos en camión una distancia de 50 km.
- ¡Come verdura! Producir carne aumenta las emisiones de CO2 y metano, y requiere una gran cantidad de agua. De hecho, los animales rumiantes, como el ganado, las ovejas y las cabras, son grandes productores de metano debido al modo en que sus sistemas digestivos procesan los alimentos.
- Si compras muebles de jardín u otros productos de madera, trata de asegurarte de que la madera proceda de una fuente de gestión forestal sostenible. Los productos que llevan la etiqueta FSC o PEFC cumplen estos requisitos. Las prácticas forestales insostenibles contribuyen a la deforestación, que es la responsable de aproximadamente el 20% de las emisiones de CO2 en todo el mundo. De estas prácticas la más habitual es la quema de los bosques, que causa emisiones de CO2 y elimina la capacidad de los mismos para absorber CO2.









